jueves, 31 de enero de 2013
Treintaiuno (VI)
Después de la tormenta llega la calma... o eso dicen pequeña, pero no les creas. Las tormentas nunca acaban, siempre quedan secuelas, a veces peores que la misma. Después de tanto tiempo sin ella, después de soportar no poder ver sus ojos cada tarde, tan dulces, de todas las discusiones, de mis celos, de sus padres, sus amigas y mi estupidez. Aguantamos tanto, nos quisimos tanto, cuando toda duda se fue de los dos, cuando nos miramos, sin decir nada, dejando claro que no habría nadie mas, que no pasaría nada mas, y no se, cielo, no se de verdad, si esa sombra en sus ojos fue su miedo o mi propia mentira, no lo se. La quería de eso no podía dudar, yo la quería, la amaba tanto.
Ya te hable de los pequeños detalles, de lo grande que se vuelve una tontería la sorpresa mas inesperada, volver a la realidad algo que solo ves en una pantalla.
El Lunes 3 de Octubre salí de casa apresurado, llevaba tiempo pensando en esa idea, sorprenderla, solo sorprenderla, un poco mas, que se aferrase a mi un poco mas, que viese que yo no podía separarme de ella. Iba deprisa, sonriendo, nervioso. La floristería no estaba lejos, adornada con sus pequeños ramos en la parte exterior, de vivos colores. Entro, mas nervioso si cabe, mucho mas sonriente aun.
- Hola buenas...
- Buenos días - me atendía una señora mas bien... de pequeña estatura y anchas caderas, de pelo rojo, teñido, claro.
- Esto... Pregunta.. ¿ Enviáis flores a institutos y esas cosas, verdad?
- Si, si me das la dirección si. ¿Para cuando seria?
- Pues para hoy por la tarde. A Embajadores.
- Vale, dame la dirección y elegimos el ramo.
15 minutos después ahí, delante mía un ramo de rosas blancas, con algunas flores de mas, blancas también. ¿Que podrían ser rojas? Si...¿Que son mas bonitas? Puede... pero el blanco era lo mas puro, lo mas hermoso, casi lo mas cercano a lo angelical, como ella, como era ella para mi. Era mas grande de lo que pensaba, por un momento pensé en echarme para atrás pero ya estaba ahí, bolígrafo en mano, escribiendo en una pequeña nota de color rosa un simple "Felicidades, princesa".
¿Por que felicidades? No era un día especial, no era nada... dirás Y ahí es donde esta la importancia de los pequeños detalles, de las sorpresas que de verdad mantienen una relación de lo que hace que una llama no se apague... La sorpresa, la de aparecer donde ella menos se lo esperaba, de darla un beso cuando mas cosas tenia que decirme, de cortarle un enfado diciéndole que la amaba. No, no era un día "especial", ni siquiera su cumpleaños o algo así era simplemente un día mas juntos, era un día mas en el que ella soportaba mis continuos celos hacia Alejandro, era un día mas en que ocultábamos nuestra relación a sus padres. Un día mas, un día cualquiera, pero un día juntos era mas importante que cualquier día sin ella. Salí de la floristería, mucho mas feliz, confiado en lo que había hecho. Y mi sorpresa, mi mas grata sorpresa cuando pasando por Zarochi los vi a ellos dos, a sus padres, caminando, tranquilos. Un seco "hola" por ambas partes, y poco mas, pero ellos no se podían imaginar nada, ellos no podían ni tener la vaga idea de todo lo que estaba pasando por mi cabeza, y solo en mi cabeza estaba Rocio, solo ella.
Pasaban las horas. Ella en clase, yo por igual. Tenían que ser las 6 de la tarde, exactas, sin un minuto mas, si no, el plan había fallado completamente. Estaba demasiado nervioso, sentado en la silla, delante de el ordenador, pero como si no estuviera, mis ojos cada dos por tres no bajaban a la pequeña pantalla de mi Nokia, esperando, siempre esperando....
Y sonó. A las 6 y un minuto, sonó. En la pantalla: Ro(L). Al otro lado, solo ella. Sin decir nada, salí de la clase...
- Si ¿Buenas?... - Me hacia el loco, sabia que era ella perfectamente, mas tenia que darle emoción.
- Eres tan... pfff... - Nada, no era nada, era solamente ese silencio, esa palabra que no podía salir de su boca, era la sorpresa.
- Ah... ¿Te han llegado?
- Pero como puedes ser tan tonto de verdad... pf te lo juro... Dioooooos...
- Pero cuéntame, como ha sido o algo ¿no?
- Pues nada, estaba con estas y antes de que terminara el recreo, se me acerco la de secretaria, y me dijo que si podía ir a jefatura. Claro me quede mazo de preocupada porque pensé que había hecho algo... Y nada fuimos todas, y cuando llegamos estaba el hombre con el ramo, y la de secretaria riéndose .. Dios... eres idiota en serio.
- ¿Yo? para nada... Me alegro de que te hayan gustado. Pero... ¿Donde están?
- A ver el ramo es gigante, no puedo entrar con eso a clase. Me lo ha guardado la de secretaria, parece que me lo quiere robar jo... dice que lo va a meter en agua.
- Jajaja bueno.... tranquila.
- Cielo, te dejo, que ya se ha acabado el recreo. Pf en serio...
- Cállate anda. Hablamos luego... Te amo princesa.
- Y yo mas bombooooon.
Y ya esta. Pequeña, esto puede parecerte una tontería pero hasta ese detalle, para mi, insignificante, la hizo feliz, la mas feliz de todas aquel día Jamas pierdas el tiempo con celos, como yo. Jamas dejes que nadie se interponga y lucha, pero no luches peleando con nadie, no caigas en juegos, simplemente lucha a su lado, dejandole claro a esa persona, de que tu vas a estar ahí siempre, pase lo que pase y venga quien venga. Son los detalles los que de verdad definen todo.
Pasaban los días, y las cosas empezaban a mejorar, después de muchas discusiones, por fin, parecía que sus padres nos habían entendido. Con mi cumpleaños de por medio, aun guardo en esa caja con decorados de vaca, el puzzle con nuestra primera foto juntos, dándonos un sencillo beso, y acompañado, otra cajita similar, mucho mas pequeña, aroma de Bue y poco mas. No me gustaba mi cumpleaños, ella lo sabia, pero ella no sabia que con estar ya, de verdad merecía la pena hasta el peor de mis días Todo iba como la seda, por fin. Pero ya sabes, las tormentas siempre, siempre dejan secuelas.
Hacíamos ya los diez meses, habíamos quedado para ir a comer, algo sencillo, no había porque complicarse la vida. Pero con ella casi siempre había alguna complicación No te he hablado de el, de su amigo, su ex novio (Antes de mi, claro), su compañero... como lo quieras llamar. Se llamaba Alejandro, no entrare en el físico porque se, pequeña, que eso para ti no debe ser relevante. Pero si debe serlo, que sepas, que a veces y otras no, hay fantasmas, de esos que te hacen pensar "Donde hubo fuego..." y no te equivocaras si lo piensas, yo no me equivoque. Pero si tuve un gran error, decidí llevarme mal con una de las pocas personas, quizás, que de verdad tenia muchísimo peso en las decisiones finales de Rocio. Quizás no era un mal tipo, de verdad a veces me apetecía llevarme hasta bien con el, pero yo era muy imbécil me negaba a aceptar que el pasase todo el día con ella, que pareciese que la tuviese mas que yo. Celos, siempre los malditos celos. Pero bueno, como te contaba... El día de los 10 meses parecía especial, irónicamente, es uno de mis números favoritos y siempre lo ha sido y lo sera, por lo que representa para mi y mi familia. Yo le di toda esa importancia en nuestra relación como un paso mas grande que unas flores, por ejemplo. Como cada vez que la recogía en su conservatorio, sentado en la valla de la acera de enfrente, mirando la puerta con la música a todo volumen en mis oídos reventándome los tímpanos Mismo procedimiento de siempre, ella sale, me mira, sonríe se toca el pelo unas ochenta veces y viene caminando hacia mi, haciendo un gesto de que tiene calor, de que se ha dado mucha prisa, aunque otra vez, como siempre, llega tarde.
Te podría contar la aventura de buscar un sitio para comer, pero solo te resumiré que, casualmente, ese día coincidía con el cumpleaños de la madre de Alejandro, y claramente, era imposible que ella y yo, como pareja que eramos, comiéramos en el mismo lugar donde estaba el chico con su familia. ¿Normal, verdad? Acabamos sentados en el Burger de la calle mas abajo, dejando en mi cabeza todas las bonitas ideas de comer tranquilamente con ella. Aun así, estábamos juntos, de verdad, y cualquier momento, cualquier sitio, era el perfecto, si estaban sus grandes ojos verdes, tapados por su pelo castaño claro, mirándome desde el otro lado de la mesa.
- Rocio... ¿Como llevas los exámenes?
- Pf... fatal, creo que me van a quedar muchas.
- Yo solo te digo una cosa... ¿Quieres que lo dejemos?
- Tu eres gilipollas...
- Pues si suspendes "muchas", para tu padre...¿Quien crees que tendrá la culpa? ¿Tus amigas, tus amigos, ellos, o tu novio?
- Pues... tu.
- Exacto. Y volveremos a lo mismo de antes. Por favor... Se que el conservatorio es tu sueño, corazón, pero si algún día, Dios no lo quiera, te ocurre algo, lo único que te va a quedar son los estudios. Miles de bailarines no saben ni sumar 2+2 ¿Tu quieres que un día si llegas a cumplir tu sueño, te entrevistan y te preguntan algo, no sepas la respuesta y quedes como una inculta o algo así?
- Claro que no, joe... pero es muy difícil.
- Nada es difícil. Y se que puedes. Amor, que si tu no puedes, nadie puede...
Durante toda la hora de la comida, durante todo el camino, hablando de lo mismo, hablando de todo su futuro, de lo que podía pasar.
Pero la respuesta ya es obvia, el final de eso ya es obvio. Suspendió cuatro, no por su culpa, quizás yo no soy ni era nadie para juzgarlo.
31 de Diciembre, hacia ya un año que me había enamorado de esa chica. No, no era nuestro aniversario, pero era el día que nos habíamos cruzado, como ya te conté cuando la tuve, de negro y blanco, toda la noche junto a mi. Y que quieres que te diga de esta noche.... Vestido dorado, palabra de honor, el pelo recogido. Estaba radiante, estaba tan hermosa, con sus pequeños tacones de color beige. Estaba tan preciosa...
Pero la magia se acaba, todo lo que temíamos ocurrió. Faltaban solo tres semanas para nuestro Aniversario, faltaba un día para empezar las clases otra vez. Pero había pasado... Su padre nos había prohibido estar juntos, otra vez, pero no como la anterior. Esta era una exigencia. Si no, solo así se explica que a las 10 de la noche tuviese a Koke a mi lado, escuchándome llorar, mientras ella en casa estaba discutiendo, otra noche mas, por mi. Hasta su padre me llamo esa noche para darme una explicación para decirme porque... pero yo ya lo sabia.
- A ver, Zapata, yo no tengo nada en contra tuya, ni mucho menos, solamente que Rocio tiene 14 años y no tiene edad para tener novio. Ella tiene mucho con el conservatorio y el instituto, y eso solo la distrae, yo lo siento. Yo os dejo ser amigos y ningún problema, pero nada mas. Ella ya me ha prometido que sera asi, y ya esta.
- Vale...
Cualquier otro habría luchado, habría puesto la voz en el cielo para que el no dijera nada de eso. Pero yo no soy así. No lucho así. Sabia de sobra que si yo discutía con el, ella estaría peor, ella saldría peor parada, y por si fuera poco... la perdería completamente. Lo siento si pensabas de mi alguien que dice las cosas siempre, espero que un día me entiendas, de que no tenia valor, ganas, ni voz para decir que no a las palabras de su padre. Yo no soy un luchador, simplemente la amaba... con todas mis fuerzas. Y no la perdí de nuevo, después de once meses de relación, otra vez, a escondidas de sus padres, inventándonos nombres y personas para estar juntos, planes lejos de su casa, de los sitios donde ellos irían hasta a pasear. Y nuestro aniversario a tres semanas.
Solo una semana me costo, solo una semana me llevo prepararlo todo. 12 cartas, 12 temas, 12 frases de 12 canciones en un CD y 12 situaciones diferentes en las que cada día hasta el día 31, las primeras 11 cartas le llegarían Toda la noche, todo el día en clase, escribiendo y escribiendo cartas. Cristina, Alejandro, Irene, Dani y muchas mas personas me ayudaron a dárselas todas, a que ni una sola carta se quedara perdida. Si ella no adivinaba de que canción era la frase del final de cada carta, al día siguiente no recibiría la que correspondía Y el final, el día 31, un cuaderno, uno nuevo, con una carta mas extensa, como la que hoy te envió a ti, pequeña. Y junto a ella, un simple anillo, con nuestra fecha y nombres grabados. Podrás pensar que era todo una locura, y si, lo era, yo estaba muy loco, pero que muy loco por ella.
Ya podrían venir mil en contra, que yo al día siguiente la demostraría que la amaba. Ya podríamos llorar mil veces, que de alguna forma, le sacaría una sonrisa de esas que me llenaban a mi el alma. La amaba, y ya un año juntos lo hacia patente.
La locura es algo importante, porque de verdad es lo que te hace luchar por lo que amas, sin temor ni nada. Y por ella, yo aplastaba cualquier obstáculo....
martes, 29 de enero de 2013
Treintaiuno (V)
Espero no estar aburriéndote con todas las cosas que te estoy diciendo pequeña, pero no quiero que sufras nunca, y si lo haces, que sepas como salir de cada situación. Habrá una en concreto de la que jamas podrás escapar, siempre la tendremos, con nuestro primer amor y con todas las personas a las que amamos de alguna forma, un problema insalvable con el que todos nos chocamos alguna vez, la distancia.
Podrás intentar acortarla de todos los medios posibles, enviar mil mensajes al día diciéndole a esa persona que la amas, que la echas de menos y la necesitas, pero eso no hará que se vaya ni uno solo de los kilómetros que os separan, ni desaparezcan las personas que os hacen distanciaros.
El verano, lo querrás siempre y lo echaras de menos siempre, hasta que te enamoras, hasta que te tienes que parar frente a esa persona y decirle que cada día sera una tortura sin poder darla un beso, sin mirarla a los ojos cada tarde y perderte en ellos. Muchas tardes sentados, abrazados, contándole una y otra vez el mismo cuento de como encontré a la única princesa a la cual iba a amar, a querer de verdad en toda mi vida.
Yo para ella no tenia ningún secreto, ni un solo escondrijo ni mentira, la quería y la necesitaba tanto que pensar que estaría mas de un mes sin verla, se me hacia algo eterno, imposible. Una semana entera para poder escribirle lo que sentía por verla irse, tan lejos de mi, de expresar ese miedo que sientes de que se de cuenta de que no eres nada, de que hay mil personas mejores, que hay mas de una sonrisa mejor, que pueda enamorarla mas que tu. La distancia te trae el miedo, el miedo trae los celos y los celos son los que acaban con todo. Unas simples palabras, unas cortas miradas nerviosas y unas lagrimas brotando de sus ojos, diciéndome una sencilla promesa, un sueño quizás.
- Sabes que te amo, y sabes que eres completamente libre, que yo no podre decirte nada, pero que sepas que te voy a echar de menos, ni un solo día en el que no te eche de menos.
- Pf... - me hablaba entre sollozos, abrazándome cada vez mas fuerte, evitando mirarme a la cara, para que no pudiese ver sus lagrimas - yo también te voy a echar muchísimo de menos...
- Solo prométeme que nada por ti va a cambiar, sabes de sobra que yo no cambiaría nada por ti. Que eres tu, o ninguna. Que seras siempre mi princesa... Te amo tanto, pequeña...
Sus lagrimas bajando por su rostro hasta mi camiseta, temblando, no se bien si porque de verdad me quería o de verdad ella sentía ese mismo miedo que sentía yo de perderla. Solo eso, una carta, una pequeña lagrima de unicornio en su cuello, como mi promesa silenciosa de que durante un mes, iba a soñar con ella cada momento.
Todo lo que vino después es lo que ya te he dicho. La distancia solo conlleva que vengan los celos, cualquier persona es una seria amenaza cuando no puedes demostrarle que esas personas serán mil veces mejores y mejor vistas, pero ni una sola la querrá como la quieres tu. Ella no tenia la culpa de mi estupidez, yo soy y seré siempre celoso con la gente que quiero y necesito, y la idea de que se fuera de mi lado me hacia ver al Diablo en cada persona, en cada chico que pudiera enamorarla mas que yo.
Las conversaciones por el teléfono eran siempre iguales, casi monótonas, diciéndonos por las noches cuanto nos queríamos de vez en cuando con las lagrimas a punto de escaparse, diciéndonos lo mucho que necesitábamos rozar un centímetro de nuestra piel, solo un pequeño beso, para aliviar esa falta que nos hacíamos La distancia es una puta divertida que cobra la factura al final, cuando la tienes delante. Después de historias con chicos que llegaron a amenazarme, ella volvía el mismo día 31 de Agosto. Sentado en el banco de Zarochi con Manu y Javi, esperando a que ella apareciera con Carol (Si, como habrás supuesto, las cosas con Carol se habían solucionado, pero como en carrera de vallas, cuando saltas una, hay otra, en este caso, con el nombre de Lucia, pero ya te contare eso...). Y allí de espaldas a mi, venia ella, entre risas, queriéndome sorprender...
Los reencuentros son siempre hermosos cuando la otra persona también quiere reencontrase contigo. Un abrazo, un beso y un te amo, y nada mas, no hacia falta nada mas, ya estábamos juntos. Juntos después de todo, de nuevo abrazados, yo enamorado de ella y ella queriendo estar mas enamorada de mi. Pero la distancia de nuevo, tiene ese maldito juego en el que nada vuelve a ser igual después de tanto tiempo, en el que todo puede cambiar, y para mi cambio, un golpe repentino, como un aire fresco que por un momento de verdad me hizo dudar si yo era el adecuado para Rocio. Porque siempre, siempre pequeña, aparece una tercera persona que durante un segundo, te hace dudar hasta de lo mejor que puedes tener en tu vida, y allí estaba ella, delgada, pelo oscuro, una carita angelical, de mirada asustadiza, con esa voz de tono bajo que me hacia sonreír tanto... Ahí estaba, después de un verano sin Rocio, después de tantos meses amándola ahí estaba otra persona, Yaz... Jamas sabre que pudo haber salido de esa historia, quizás hoy te diga que me alegro de que en ese momento jamas llegase a nada, como te diré que esa parte de mi loca, se pregunta siempre... "Y si..." pero no fue así no se si fui yo, no se si fue ella, o si lo que sentía por Rocio era mucho mas fuerte que todo, pero todos esos quizás se volvieron a un solo camino, y era seguir con lo que durante tanto tiempo ya me había hecho feliz, lo que durante tanto tiempo me había hecho y me seguía haciendo sentir completo.
"Porque tu has sido lo mejor que toco este corazón, que entre el cielo y tu, yo me quedo contigo" Franco De Vita
lunes, 28 de enero de 2013
Enamorado de mi.
Escucho tu risa por la radio, veo tus ojos reflejados aun en mis espejos, te echo de menos. Recorro todas esas calles en las que entre sonrisas me prometías que me querrías para siempre. Paseo por las calles de Madrid, sintiendo tus manos dentro de mis bolsillos, apretando las mías para que no me fuese de tu lado. Miro tu rostro en las desconocidas que pasan a mi lado, y escucho tu voz diciéndome que me amas y que jamas dejaras de hacerlos. Cuantas promesas nos hicimos, cuantas cartas nos enviamos diciéndonos que lo nuestro siempre seria eterno, y cuanto nos engañamos. Hoy me siento en ese banco con nuestros nombres dentro de un corazón hoy veo en el agua de aquel lago tu reflejo, de una chica feliz, a mi lado. Hoy las sombras se moldean a tu forma, pero hoy ya nada es igual. Nada es para siempre, y siempre lo hemos sabido. Te perderé tantas veces en sueño como te perdí esa noche por Madrid, jugando al escondite con el amor, peleando cada beso como si del ultimo se tratase, y ahí estas tu, mirándome, enamorada de mis tonterías enamorada de mi y mis defectos. Desnudaste algo mas que mi alma y llegaste donde nadie llego, me hiciste sentir completo, la persona mas imperfecta del mundo queriendo hacer feliz a una princesa. Jamas te dije todo lo que te necesitaba, que esos mensajes de madrugada no me desvelaban, me hacían llegar a un sueño mejor que el que promete una almohada. Hoy rebusco en mis recuerdos los mordiscos a tu lengua, juguetona por mi cuello. Hoy me siento y pienso que te quiero, que en esos ojos oscuros estaba mi universo, que en el espacio de tu cuello se perdían mis deseos, se me agotaba la pasión queriendo amarte sin tocarte ni un solo rizo. Hoy recuerdo que fui tuyo, pero que jamas te pude hacer mía que eras libre. Las tardes negras siempre regresan, las hojas donde dibujábamos corazones están mojadas, las lagrimas que derrame por ti son las culpables. Hoy no tengo nada, hoy no consigo recordar que es la palabra amor, pero solo en el sueño de que estas otra vez junto a mi, tumbada en la cama mirándome enamorada, enamorada de mi, vuelvo a recordar, princesa, que si alguna vez fuiste mía yo jamas supe valorarte ni sentirte como hoy en la distancia te siento. La distancia nos ha hecho enemigos, y se que en el futuro, yo estaré en tu presente, pero jamas seremos otra vez los mismos, nunca mas podre dibujar un beso en tu ombligo con mis labios. Pero siempre estarás aquí, como la primera en mi vida, como el amor que perdí Lo que no mata, te hace mas fuerte y se que gracias a ti, seré el chico imperfecto de alguna que vea en mi, lo que tu creaste. Madrid en Invierno es precioso, pero mas aun cuando tienes a una persona a tu lado, y mucho mas, cuando esa persona esta enamorada de ti.
domingo, 27 de enero de 2013
Treintaiuno (IV)
Hay algo que te voy a contar, pequeña, que tienes que aprender, que se te tiene que quedar a fuego marcado y es que hasta la persona que fue tu máximo apoyo en el pasado, luego se puede volver tu peor enemigo. Todo esto lo entenderías si supieses como empezó todo, como conocí de verdad yo a Rocio, como supe de su existencia después de seis años sin saber nada de aquella chiquilla que asomada a la ventana nos miraba jugar en su jardín Alicia para mi, Carol para los demás fue ese pequeño detalle de los que ya te conté. Gracias a ella conocí a la persona de la cual me enamore. El cuadro amoroso que se formo entorno a nosotros dos fue el que propicio todo lo que te contare ahora. Te sorprenderá saber que todo hacia indicar que la persona con la cual yo terminaría seria con Carol, no con Rocio, ella estaba mas vista con mi amigo Javi. Extrañamente todo esto se torció para bien o para mal de algunos, ya sabes quienes acabamos juntos, y si, ellos dos también Carol se había convertido en todo lo parecido y contrario a mi, persona con la que compartía muchas risas pero demasiadas discusiones cuando los sentimientos estaban de por medio. Jamas supe ni sabre a que pudo llegar aquella historia y de verdad, me alegra que sea así, algún día lo entenderás algún día te lo contare. Durante los primeros meses que Rocio y yo estuvimos juntos, Carol seguía ahí, siendo la mejor amiga de ella, y quizás una de las mías Pero como ya te he dicho, todo se tuerce cuando hay sentimientos de por medio, y lo primero es la amistad.
Pasado un tiempo, cuando ya estábamos al final de aquel curso, comenzó todo. Los problemas con sus padres iban en aumento, pero lo sobrellevábamos como podíamos aguantando fuertes. Pero no te esperas jamas que una de las personas que mas quieres, te de un golpe tan fuerte. Solo ella sabría las razones por las cuales actuó como actuó, yo no puedo contártelas solo yo se las razones por las cuales defendí mi relación ante cualquier ataque, y para ello, te confieso, hice muchas cosas de las cuales no me enorgullezco. Los problemas con Carol hicieron muchísima mella en nosotros, Rocio la defendía la quería muchísimo, yo no podía permitir que nadie se interpusiese mas entre nosotros, aunque eso fuese perder a una amiga. Todo iba de mal en peor, hasta el punto de que Rocio tuvo que elegir entre uno de los dos, de no poder saludarnos ni mirarnos a la cara. Eramos estúpidos y nos comportamos como tal, pensaras, y tienes razón pequeña, pero que decirte...
Pero no todo fue mal en aquellos meses, no todo era tan oscuro como lo pinto yo, ni tan rosa como puedes pensar que era.
Era la primera vez que iba a ver a Rocio bailar después de muchos años, y estaba yo, sentado en una butaca al lado de su madre, con su padre y uno de sus hermanos al lado, Lucia y Javi. Una situación cómica, de muchos nervios si te soy sincero. Pero alli estaba yo, ilusionado, con mas ganas de estar encima del escenario para verla lo mas cerca posible.
Habra mil bailarinas mejores, habrá mil personas que sepan como mover su cuerpo de una forma mas hermosa, pero para mi, no había nadie mas que ella, no había nada mas que ver sus ojos llenos de felicidad de hacer lo que le apasionaba, de sentir la música y entregarse a ella, de mover su pequeño cuerpo al compás de la música, de perderse en cada nota.
Podrías verme callado, mirando atento para guardar cada movimiento en mi memoria como un tesoro. Los tres minutos mas largos de mi vida, guardados en un diminuto cuerpo de una chiquilla de catorce años, disfrutando con algo mas que un baile, haciendo con sus pies el sueño de toda su vida. A mi lado, su madre sonriente y orgullosa, mirando el espectáculo, preguntándome cada poco tiempo cual de todas era su hija, emocionada como una buena madre al ver a sus hijos felices.
Durante toda la tarde sentado al lado de su madre vi en ella muchas cosas que me recordaban a Rocio, era apasionante como vivía la música y el baile, como sentía todo lo que sentía su hija cuando escuchaba algo. Comente con ella tantas cosas, tantos movimientos y asuntos del espectáculo que de verdad pensé que podría llegar a apreciarme como mínimo, pero quizás me equivoque, solo quizás...
- Este baile es canario.
- Si, lo conozco, a mi madre le encanta.
- Si, ya me dijo Rocio que tu madre era de allí ¿no?
- Si, mas o menos, de Tenerife.
- Que bien... Oye ¿Esa de ahi no es Rocio?
- Para nada, estos son de otro curso, Rocio ya no baila mas...
- Pues vaya mierda...
Sentados en la parte de atrás de un Mercedes, cogiéndonos de la mano a escondidas, apretados con Javi y Lucia, sus padres, poniendo canciones de El Barrio, delante. Mirándonos de vez en cuando, gritándonos con la mirada los mil "te amo" que teníamos que callar, susurrándonos como nos necesitábamos sin poder hablar. Solo un pequeño gesto escrito en la pantalla de un teléfono: Eres muy grande, mi bailarina.
Siempre hay un pequeño momento de luz antes de que caiga la noche cerrada. Siempre habrá un momento cuando creas que todo es perfecto, cuando pienses que todo va a salir bien, en que crees vivir en las películas americanas. Pero todo es mentira, y llega el verano, y con el, la amiga de todos, la distancia, siempre la puta divertida distancia...
Siempre ten en presente, corazón que cuando todo esta bien, aparece Murphy para decirte que la vida duele desde que amanece hasta que se apaga la luz. Por suerte, siempre se puede salir de todo, y mucho mas cuando amas a una persona.
viernes, 25 de enero de 2013
Treintaiuno (III)
Podrás pensar que las relaciones cuando tienes quince años son fáciles son como un juego, y en parte no te equivocaras. Cuando estaba con ella yo era tan tonto como cualquier niño pequeño, era un soñador. Pero la otra parte es la que quiero contarte, porque puede dolerte si te ocurre. Pequeña, las relaciones tienen esa parte en la que algo o alguien suele entrometerse, ponerse en tu contra y hacer todo mas difícil Yo tuve la "suerte" de que las figuras que se pusieron fueron sus padres. Te podrían decir mil motivos por los cuales yo no era de su agrado, te podre decir que era por mi forma de ser, por como vestía por como miraba a la gente y hasta cosas absurdas como que su rechazo hacia mi era por de donde venia, y es cierto si te digo que yo alimente muchos de esos bulos, pero creo que de verdad el equivocado era yo, quien sabe...
Yo siempre me lo tome como una prueba, como una batalla día a día para que ella viese que de verdad la quería No valore y no he terminado de valorar aun el esfuerzo que ella hacia cada noche al llegar a casa y tener que ocultar que estuvo a mi lado, pero la miraría y le daría las gracias, porque es mucho mas duro de lo que yo vivía.
Podrás pensar que una relación corazón de quince años, con los padres de ella en contra, esta abogada al mas absoluto fracaso, y no te equivocas, pero luchamos, luchamos mas que nadie por lo que queríamos en ese momento. Mantener la relación a escondida es muy duro, es algo que cansa y agota mucho una relación pero que te une mas a esa persona. Teníamos que separarnos cada vez que ellos pasaban, teníamos que soltarnos las manos, hasta dejar de mirarnos cada vez que ellos pasaban. Ella se resignaba, mas por su seguridad que por la mía, y yo... yo lo aceptaba porque la amaba y un obstáculo así no es completamente insalvable, o eso creía yo... Pero esa guerra al final la perdí...
Pero podíamos y pudimos aguantar, sentados en aquellas escaleras encima de Zarochi, como un par de tontos contándonos cada día lo que nos había pasado. Te confieso que yo no solía hablar, la miraba, me quedaba prendado en ella, me encantaba escucharla, ver como se reía sola, darla un beso de vez en cuando y decirle un "te amo" que cortase alguna de sus muchas frases. Pensaras que yo era entonces un soso, un simple enamorado callado y vergonzoso... pero el amor le pone alas hasta un cerdo, te hace pensar en mil ideas, mil planes para hacer con esa persona, para pasar juntos un rato, para sorprenderla...
Yo era muy patoso al principio, pero ahí me tenias, una semana antes de su cumpleaños ya, escribiéndola un cuento, un cuento que narrara los pocos meses que teníamos juntos, un pequeño libro en el que ir escribiendo los relatos de las aventuras tontas que habíamos vivido juntos, de los momentos a solas que habíamos compartido. Fueron horas y horas en clase escribiendo, mis compañeros al rededor leyendo cada frase que ponía Darle ese cuento a nuestra amiga Carla para que le pusiera el color que yo no sabia darle, para que le diera esa nota alegre que a Rocio le gustaba, fue un completo acierto. Y llega el Viernes, después de la larga semana sin verla y nervioso por el Jesús verías a un crío comprando flores junto con sus amigos Carlos y Manuel... Había que engalanar el regalo un poco mas, había que darle un toque sutil que hiciera ya su cumpleaños algo bonito.
La estaba esperando, flores en mano, mochila en la espalda con el cuento dentro y mi sonrisa mas vergonzosa, mis nervios a flor de piel, valga la redundancia y mis ganas de verla.
- Tu dile que estoy aquí esperándola... - A ver si te piensas, pequeña, que yo iba a pasearme como en una boda con el ramo por toda la plaza.
Quieto, ella se acercaba mirándome y riéndose roja, nerviosa, sabiendo que no era algo normal lo que estaba pasando, al menos, algo que la hubiese pasado hasta ese momento. Muy emocionante todo y como no, yo muy sutil a la hora de darle una sorpresa, igual que cuando le pedí salir, mi profunda y extensa labia no tardo en hacerse patente...
- Feliz cumpleaños, princesa - saludo de rigor en aquel día beso de saludo, como siempre, nada iba mal, salvo mis nervios, que estaban haciendo que las flores estuviesen ya regadas con el sudor de mis manos.
- Gracias! - Tan dulce ella, me dio un abrazo y un beso de mas.
- A ver... Elige A - el libro - o B - las flores - Y sera lo primero que te voy a dar de tu regalo.
- No me tenias que haber regalado nada idiota - típico en todas las mujeres...- pero bueno, la A.
Ahí que me siento en una piedra, manteniendo mi mano con las flores en la espalda. Era complicado el abrir una mochila con una sola mano y sacar el libro.
Se lo di... Un pequeño diario de tapas de cuero negra, con hojas de cuadros, perfectamente mal escrito con mi letra, con los capítulos correspondientes a lo que llevábamos, solo cuatro, claro.
- Esto es un cuento, que no lo vas a leer ahora, pero que es sobre nosotros... Lo he escrito yo.
- ¿En serio?
- No, en realidad es broma, lo he comprado por Internet... Si, claro que en serio.
- Dios eres un imbécil .. pf dios que gilipollas eres en serio... - Aunque no lo parezca, estaba roja, muy nerviosa y con una sonrisa preciosa en la cara. Los insultos eran su forma de decirme "gracias cariño, me encanta, etc, etc, etc... "
- Vale y ahora esto...
Saque el pequeño ramo de flores de detrás de mi, dándoselo mas nervioso yo que ella. Y fue ese brillo, esa pequeña chispa que se encendió en ese momento, la que me hizo quererla mucho mas. Estaba tan ilusionada, tan colorada de la vergüenza con una cara de sorpresa mezclada con una sonrisa confusa, sin terminar de creerse que muchas de las cosas que ella había visto en otras personas, en películas americanas, le estuviese ocurriendo.
- Eres tan....
Y se me abalanzo al cuello, sin poder mirarme a la cara, abrazándome.
Todo lo que vino después fue mi cara avergonzada toda la tarde, ella con el ramo de flores mas feliz que nadie aquel día con su cuento en la mano. Tan mona ella, tan ilusionada. No se por cuantas manos paso el dichoso cuento. Manu, Javi, Claudia y Lucia sentados en un banco leyéndolo Carla diciendo que ella ya le había echado un vistazo cuando lo pinto y que le parecía increíble. No se, perdí la noción del tiempo. Y ya la gota que para mi colmo el día fue verla correr hacia sus padres, con el ramo en la mano, diciéndoles que se lo había regalado "un admirador"... ¿Divertido verdad, pequeña? Yo estaba loco de amor por ella, ella estaba muy loca para querer a un chico como yo, pero digamos que después de eso nuestra relación no volvió a ser tan "de críos".
"Parece que los ojos se te hubiesen volado, y que un beso te cerrara la boca" Pablo Neruda.
miércoles, 23 de enero de 2013
Cuando la muerte acecha.
La luz del Sol ya no me despierta,
el agua no me calma la sed.
La puerta de mi cuarto ya no está abierta,
y mi mente, dolida, sólo añora mi niñez.
Con mi amigos el ambiente siempre es soez,
mi familia se rinde y me da de lado.
La velocidad de mis lágrimas tiende a crecer
y mi sombra, abrumada, me ha abandonado.
Siento desde mi boca al corazón un palo,
el agua no me calma la sed.
La puerta de mi cuarto ya no está abierta,
y mi mente, dolida, sólo añora mi niñez.
Con mi amigos el ambiente siempre es soez,
mi familia se rinde y me da de lado.
La velocidad de mis lágrimas tiende a crecer
y mi sombra, abrumada, me ha abandonado.
Siento desde mi boca al corazón un palo,
que atravesado, al intentar respirar se clava.
Mi pecho, entre el dolor y la presión atrapado
y mi corazón, un motor que bombea lava.
Me martirizo con cada palabra
como una flor se marchita en el polo.
Mi única opción es levantar la mirada
joven, muerto y solo.
Mi pecho, entre el dolor y la presión atrapado
y mi corazón, un motor que bombea lava.
Me martirizo con cada palabra
como una flor se marchita en el polo.
Mi única opción es levantar la mirada
joven, muerto y solo.
martes, 22 de enero de 2013
Treintaiuno (II)
Todos los principios son bonitos, y mas aun cuando te olvidas que siempre hay el final para todo.
Todo es una ilusión te lo digo antes de que pienses que los amores son eternos, que algo de verdad dura para siempre.
Mis ilusiones comenzaron aquel Lunes, el primer día de Febrero. Es irónico como tus sentimientos son mas reales y sinceros el primer día, que el resto de los que pasas al lado de esa persona. Todo lo que antes te parecía absurdo, ya no lo es. Todas las canciones que te parecían meros poemas de ilusos y engañados de la vida, ahora son como el himno de tu reproductor. Como cada minuto sin pensar en ella te taladra la cabeza, exigiéndote que dediques todo a esa persona. Mis tontas ilusiones, mis estúpidos sueños me hacían ver en ella a la persona que quería ver al despertar. A tenerla delante, cuando estaba a kilómetros de mi cuerpo. Que emoción tienen tus palabras cuando cuentas como la dijiste que la amabas por primera vez, que brillo tienen tus ojos cuando se reflejan los de ella en cada recuerdo que guardas de el primer beso.
El tiempo se me hacia eterno cada semana hasta poder verla. Era llegar el Lunes y que llegase el miedo.
Porque sentirás miedo, no solo al principio, si no cada día que puedas decir "mía" a la otra persona. Ese miedo de que pueda dejar de quererte, de necesitarte... Y cada viernes ella me sorprendía ella me miraba nerviosa, sin soportarme la mirada. Horas a su lado, con esa graciosa nariz roja por el frío intentando que los nervios del principio se fueran ya, pero ni aun así .. Meses estuvo sin poder mirarme a los ojos, sin poder soportar mi mirada. "Es que me da mucha vergüenza.." me repetía una y otra vez. Para mi era un juego, un juego el tener esos ojos esmeralda escapando de los míos. También entiéndeme, corazón ella fue mi primer amor, la primera a la que quería de esa forma y ya desde el primer día que estuvimos juntos, decidí darle todo lo que tenia, que es poco, ahora que lo pienso. Nuestra primera cita en el cine, con Morgan en la pantalla, haciendo de Mandela, con su amiga Lucia por detrás, dando golpes para saber si habíamos compartido algún beso, si habíamos dejado de mirar la película para mirarnos a los ojos... Ingenua si creía que lo nuestro iba rápido si ya habíamos compartido algo mas que un beso al saludarnos, y unas miradas nerviosas. Fue bastante gracioso, quedaban tres días para San Valentin...
- Ven, quiero hablar contigo.
Alejados del resto, agarrándola de la cintura, deseando no soltarla jamas, que se parase el tiempo, que no se moviese nada mas nunca o la perdería...
- Rocio... No sabia si tenia que regalarte algo, llevamos que...¿semanas? Por eso, no se... quería darte algo, que vieses que de verdad te necesito... Cuéntalo como una promesa, de que yo, por lo menos a ti, no te podría dejar, que a los cinco minutos ya te echaría de menos...
Y le regale mi esclava, con mi nombre, de mi bautizo. No era el detalle material, era algo de mucho valor para mi, algo mas sentimental pensando de donde y de quien me lo había dado a mi. Pero no tenia mejor forma de decirle que la necesitaba conmigo, que todo lo demás me sobraba estando ella. Que iluso era, pensaras, pero cuanto la quería te digo yo a ti. Era y fue un amor de niños jugando a quererse como adultos, era decir un te quiero, un te amo o un te adoro, que no nos correspondía Pero fuera lo que fuese, era nuestro error. Los primeros meses fueron tan cortos a su lado. Por suerte, la piscina a la que nos tiramos de cabeza juntos, tenia agua suficiente para amortiguar el golpe, que mucho mas tarde vendría Todos los comienzos son preciosos...
El que no pudiese mirarme a los ojos, el quitarle parte de su flequillo recto de la cara, de darle un beso que mas que por novios, parecía robado... Eramos niños, si, pero era sincero, muy sincero. Arriesgue y gane, al menos al principio. Ella arriesgo, y tuvo la mala suerte de encontrarse conmigo, pero al menos la quería la amaba...Pero ya ves, lo bueno siempre tiene un final, y aunque ella y yo no nos separamos hasta mucho tiempo después, lo peor llego solo unos tres meses después...
"Dentro de ti, quedarme en cautiverio, para sumarme al aire que respiras" Pedro Capo.
domingo, 20 de enero de 2013
Treintaiuno. (I)
¿Y si tuvieras que escribir en un cuaderno la primera vez que te enamoraste, como empezarías?
Todas las historias, ya sean grandes o pequeñas, empiezan por los pequeños detalles. Una tierna mirada, la conversación mas tonta que hayas tenido en tu vida, cualquier cosa puede hacer que te enamores. Te podría contar mil formas de enamorarte, pero solo conozco una, solo una vez he sabido lo que es querer a una persona, necesitar a una persona y perderla. Puedes tener a esa persona delante durante meses, pensar que no va a ser nada en tu vida mas que un conocido mas. Pero entonces pasa...
Yo nunca podre olvidarlo, ya no por lo que era, pero si por como me cambio la vida. Me da risa hasta recordarlo, pequeña, me da hasta vergüenza volver a sentirme como ese tonto, que la miro por primera vez a los ojos, buscando en ella algo mas. Sentada a mi lado, con sus ojos inocentes de quien jamas a roto un plato, porque no ha tenido tiempo de romperlo. Su pelo liso, su flequillo recto, sus ojos verdes, sus suaves manos acariciándome la cabeza, mirándome tiernamente, su figura dentro de ese vestido blanco y negro... Todo son recuerdos, pero se me ponen los pelos de punta cuando me vienen a la mente. Ya ves, pequeños detalles que llevan a replantearte si de verdad tus sentimientos hacia esa persona solo pueden llegar ahí Lo bueno de cuando te enamoras, es que aprendes a tener paciencia, aprendes a esperar el momento idóneo para poder sincerarte. Día a día la conoces mas, día a día te das cuenta de que es a esa persona a la que quieres en tu destino. Te duele verte mal con ella, cuando aun no sois nada mas que amigos, te duele no poder decirla que la quieres, porque esta fuera de lugar. Te hablo como si fuese todo un experto, y hoy, tres años después me sigo sorprendiendo de cuantas cosas hice mal y cuantas pude haber hecho mejor. Cuando todo empezó yo era un idiota mas, típico que solo decía que el amor no existe, que nada es mas real que la fe, que perder el tiempo con una chica era absurdo. Estaba equivocado, muy equivocado, el amor existe, y duele, esa es su prueba irrefutable de que es verdadero. Tres veces la dije que la quería tres veces la dije que era ella a quien necesitaba, tres formas diferentes de decirle susurrándole al oído que de irse, la echaría mas en falta que a mi propia existencia.
Treinta días espere, treinta largos inviernos de aquel Enero me esmere en cruzarme siempre que pudiese con ella, solo abrazarla, intentar acercarme a ella y sin decirla nada, que supiese todo lo que ya sentía por esos ojos verdes que me miraban, con tanta dulzura...
Los Domingos siempre te parecerán aburridos, para mi siempre lo eran. Hasta que uno llega y te cambia por completo los esquemas. El día treintaiuno de ese mes, cuando ya era de noche, la tenia delante mía, por fin tenia la ocasión de cerrar aquel mal trago de no poder decir que era mía, aunque a día de hoy no se si algún día lo llego a ser. La tenia justo delante, y los nervios estaban haciendo fiesta en mi corazón pidiendo a gritos salir de ahí a golpes de martillo. Tenerla enfrente, con su pelo castaño, su sonrisa nerviosa y esos ojos... ¿Como no perderse en esos ojos? Pero era tan estúpido tan inocente que solo sabia decir una tontería tras otra. Pero siempre he sido decidido, muy poco romántico muchas veces.
- Tu me gustas y lo sabes. Yo te gusto, ¿verdad? - muy romántico yo.
- Si ...
- Pues entonces ya esta... ¿Quieres salir conmigo?
- Si...
- Espera... ¿En serio?
¿Ves pequeña? Era muy tonto. Pero no podía creer que por fin, después de todas esas noches colgado al teléfono escuchando su voz, de esas mañanas de nieve detrás de ella, de esos mensajes diciéndola que mas que quererla la amaba... No podía creerme que hubiese sido tan sencillo.
Un simple beso significo que todos los años de relaciones, engaños y frustraciones que había tenido. Pero aun se que solo aquel beso significo mas que todos los que vinieron después en los años siguientes, que ese fue el mas sincero, el mas inocente. Entre en casa a los cinco minutos, con el corazón aun desaforado dentro de mi, diciéndome que estaba loco. Y si, estaba loco, chiquilla, estaba muy loco por ella. Todos los días que vinieron después cada uno de esos dos años, fueron una continua guerra salvada a besos, un continuo camino de rosas con espinas. Pero desde el primer día que la mire a los ojos, y vi en ella ese universo en el que necesitaba perderme, la quise, y mas que quererla, la ame. Se me olvidaba, te estarás preguntando cual es su nombre, ya que piensas que todo esto es una historia de un libro de adolescentes sin uso de razón Se llamaba Rocio, como las pequeñas gotas de agua. Así entenderías que fue ella para mi, esas gotas diminutas que me dieron fuerza día a día durante todo ese tiempo de sequedad, como el oasis en mitad del desierto, ese pequeño detalle que se escondía en una chica de pelo castaño, sonrisa nerviosa y ojos verdes.
"Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise." Pablo Neruda.
sábado, 5 de enero de 2013
Mi camino.
¿De dónde vengo?
Busca: la más tenebrosa y árida
de las sendas,
húmedos fósiles de viejas lágrimas
escondidos bajo el hielo,
huellas de pasos pintadas con sangre
manchada de tantos duelos.
Donde la luz sea lúgubre,
a donde no mires por miedo.
Donde no sientas nada
verás de donde provengo.
¿A dónde me lleva el viento?
Cruza : el más frío y horrible
de los desiertos,
almas que sueñan y respiran libres
surcando el cielo,
ansiada paz de un eterno silencio
vagando por el suelo.
Donde el amor caiga conmigo
y el recuerdo quede muerto.
Donde nadie pueda encontrarme,
allí yacerá mi cuerpo.
Esos momentos eternos,no volverán..
Todo pasa,
nunca serás más hermosa de lo que eres hoy, el tiempo corre, por eso, los
dioses allí donde estén y nos observen, nos envidian, porque tal vez no volvamos nunca a
estar aquí, porque tal vez no volvamos a mirarnos los ojos, es por ello, por lo
que nos envidian y nos odian. Somos mortales, nuestra bendición y también nuestra
maldición, porque solo lo que tiene un fin se puede disfrutar, y ahora dime, tú
qué harías, ¿aprovecharías el momento y vivirías tu amor, o simplemente mirarías
hasta que te dieras cuenta de que se
perdió? Jamás, dejes que sean otros los que tomen tu decisión.
El momento
tal vez no lo es todo, pero es lo más
importante, esos instantes especiales y fugaces, esas tardes, esas caricias, ese
momento antes de un beso en el que miras a sus ojos y ves esa sonrisa,
esos momentos, jamás volverán.. y por eso, aprovéchalos. No vivas pensando en
el mañana ni lamentándote por el ayer, simplemente disfruta de ello, que todo
tiene un fin, ya se encargará el tiempo y no tú, de que acabe, antes o después
llegará, lo más seguro en la vida, es la muerte. Así que vive, vive y disfruta
de cada momento que vivas, con ellos, con él, con ella.. Esa, es tu decisión,
pero el tiempo se nos acaba, a todos, y los caminos se van cerrando. Recuerda, en esta
vida, las decisiones importantes no tienen vuelta atrás.
Recuerda que lo único que no puedes elegir en esta vida
es la muerte.
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