martes, 26 de febrero de 2013

Latiendo en silencio.


Escucha, te voy a recordar lo que es la vida, eso que crees que disfrutas, y que pasa lentamente mientras mueres, la vida y la muerte no son contrarios, son complementarios. No hay una sin otra, nunca morirás si no has estado vivo, nunca morirás, si tu corazón no ha latido, y ha llenado tu pecho, nunca morirás si has amado y te han amado. Si el camino vale la pena no importa llegar al final. Mira, la vida es injusta, antes o después, todos nos damos cuenta. Alguna vez lo será contigo, y otras serás tú el causante, es ley de vida. Nunca te he querido vender un sueño, yo te enseño la realidad, como la he vivido y no te voy a hacer creer que tu vida depende solo de ti.

 Tú no puedes controlarla, al igual que si intentas parar tu corazón tan solo deseándolo, eres incapaz.. La vida es igual, con desear no basta. Todos, todos dependemos de algo o de alguien. En mayor o menor medida, todas las decisiones que tomas o no tomas, están condicionadas por lo que has vivido, la huella sigue ahí, la huella de lo que paso y los que pasaron por tu vida, es así. Hay cosas que si puedes controlar, tu controlas cómo son los altibajos, tu controlas cuanto te influyen tus experiencias pasadas, tú intentas controlar cuánto daño haces a los que quieres, tú y solo tú, controlas como responder ante los tortazos de la vida. Tú decides si nadas contra corriente.. o te dejas llevar, si quieres escalar por ti, si quieres escalar por esa persona.. o quedarte en el fondo de ese pozo. 

Nunca es tarde para luchar, para luchar por lo que quieres, y para luchar por tí. Nada en esta vida es gratis, si quieres algo, tienes que pagar por ello y hacer algo, y viceversa, los errores también se pagan, unos se pagan más tiempo y otros menos.. algunos se pagan toda la vida. Solo puedes asumir lo que has hecho, vivir con ello, levantar la cabeza y luchar sabiendo que no volverán a pasar. Aunque tú no controlas la vida, levantarte y seguir luchando por lo  que quieres  sí, esos actos son solo decisión tuya, no dejes que nunca te hagan creer lo contrario. Ya morirá tu corazón contigo, cuando llegue el momento, pero mientras tanto..

Vive tu vida y compártela. El tiempo solo te llenará de impotencia  y lo hará por todo aquello que no hiciste, que por miedo o por rendición, dejaste en tu cuaderno de cosas pendientes. Nunca des algo que amas por perdido, nunca dejes de luchar. Escucha, a todos nos llega ese momento, en el que elegir  si derrumbarnos o pelear hasta que no nos quede aliento, literalmente. ¿Y si falla..? Si falla habrás luchado por ello, porque siempre te quedará tiempo para poder derrumbarte, siempre queda tiempo para rendirse en esta vida, siempre queda tiempo de derrumbarse sabiendo que hiciste todo por recuperarla.
A Andrea, a Cristina, a Raquel.. y a ella.

domingo, 24 de febrero de 2013

Internazzionale


Un momento en el que levantas la cabeza y te ves solo, delante de alguien que quiere parar todas tus ganas, que se pone entre tu y la gloria. Levantas la cabeza y te ves solo, contra el, odiándolo  Pero miras a tu lado y ves a tus compañeros, ves a tus amigos, los que han compartido y están compartiendo ese odio, esas ganas de tumbar el muro, y triunfar. Pones decisión en tus pies, y corres, por ellos y con ellos, porque solo juntos podéis tirar ese muro. No escuchas las voces que gritan, animándote  ayudándote  ni las que están criticando, las que tratan de desestabilizarte, no escuchas nada mas que las voces de ellos, que te arropan, gritando que tu puedes, que ellos pueden, juntos. No ves nada, no ves las caras que te miran con reproche ni con amor, no ves a nadie mas que a tus compañeros y tus rivales, no ves mas que el balón  Sientes todo, la piel tensa, la cabeza que no piensa, y un solo sentimiento, ganar, ganar junto a ellos, tus compañeros. Uno, dos y tres movimientos, cuatro patadas a los que muchos solo llaman un puto balón  a lo que tu defines como la llave para abrir la puerta para salir del infierno. Sientes el calor, como los rivales te presionan, como te enseñan los colmillos, dispuestos a morder tu cuello. Pero no estas solo, tus compañeros cubriéndote las espaldas, a tus lados, corriendo contigo, mirando contigo, sintiendo contigo. Solo estas a un paso, a un sencillo movimiento de gritar con ellos algo sencillo...
Es difícil contarte lo que sientes con un simple balón  es difícil explicarte cuando tienes a todos tus compañeros luchando contigo por el mismo sueño, si jamas lo has vivido, es difícil  Cuando los colores negros y azules son algo mas que tu piel, cuando las manos y los pies de tus compañeros son los que te han hecho llegar hasta donde estas. Partido tras partido, peleando juntos, dejándote mas que el alma para llegar hasta ahí  hasta el sitio donde sabes que os merecéis estar. No importa que edad te saquen, no importa cuantas victorias hayan cantado, tus rivales son inferiores a ti, si tu sabes como luchar con tus compañeros, si sabes disfrutar con ellos, y ser solo uno con ellos. No importa cuantas derrotas hayas sufrido, si al siguiente encuentro, te has levantado, te has sacudido el polvo y has demostrado que has caído  pero que has vuelto mas fuerte. El camino ha sido difícil  pero con cada tiro, con cada pase y con cada movimiento, son sus pasos y los tuyos los que te han llevado a pelear por el triunfo. Aplasta torres, aplasta muros, aplasta caracoles, haz lo que quieras, pero gana, solo gana, por ti y por ellos. No permitir que un fallo rompa todo, y seguir.
Es todo eso los que nos llevo hasta ahí  es cada parada, fue cada gol, cada día en el que nos levantamos, lo que nos llevo hasta ahí  dejar un pequeño nombre escrito en un papel, para que se sepa, que no importa cuantas victorias canten los demás equipos, cuantos trofeos tengan, ni cuantos años hayan gastado sus vidas, si nosotros, con ilusión  igualamos y superamos todo eso, y dejar escrito, que llevar esa camiseta no es moda, no es por hobby, es porque amas, respetas y sueñas con fútbol  vives con el, y con el es que te has rodeado de tus compañeros, de tus amigos. Dejar escrito en un sencillo papel, el nombre de tu equipo, el nombre de tus compañeros... Internazzionale.
Hemos empezado a caminar por un infierno con hambre, y por fin, hemos llegado a la mesa del banquete, y hemos arrasado.
Mas de 100 goles lo demuestra, arrebatar la liga al campeón de los últimos años. Parar a muerte cada disparo del contrario, defender a muerte cada ataque que recibíamos  atacar como leones, todos, los nueve, como si fuéramos miles.
Es difícil que lo entiendas, si no has luchado con nadie nunca, es difícil que lo entiendas, si ir detrás de un balón  no es algo mas que amor para ti.

David, Adrian, Omar, David, Zapata, Roberto, Alberto, Saul, Erick y los Innombrables.
 Senior 2012-2013.
101 goles encajados.
40 goles recibidos.

Gracias a todos los que en algún momento de toda esta temporada ha gastado su tiempo en vernos, gracias a los que confiaron en nosotros cuando empezamos, gracias a los que a día de hoy, siguen confiando. Por vosotros y por nosotros, luchamos.
El sueño no es esto, esto es solo la entrada a todo lo que somos y podemos ser.

Internazzionale F.S

miércoles, 20 de febrero de 2013

Mi rincón favorito de Madrid.

Ataviada con sus vaqueros rotos, su jersey y su bufanda a juego, cuidándola del frío, su gorro de lana, dejando caer un mecho sobre su rostro, pisando la calle, fuerte, con sus Converse rojas. La mirada perdida, bajando la Gran Vía, con sus sueños a cuestas, y sus ilusiones jugando la mala pasada de verle por todos los escaparates. 
Patricia había cogido la costumbre de perderse por Madrid, recordando con cada sentido, el sentimiento de cada lugar. En su pequeña libreta, la mejor forma de explicar todo lo que se había ido, los besos perdidos bajo aquel árbol de Plaza España, aquellas carreras por Sol, esos abrazos enfrente del Palacio Real. Le sentía en cada paso y en cada suspiro, reconocía su rostro en el de los demás, pensando en que había fallado. En sus oídos, los cascos de su reproductor, al son de la melancolía. Ella vivía enamorada de Madrid, vivía perdida en ese olor y en ese color del invierno de la capital, pero recuerda como se enamoro, y una lagrima de cristal, apenas visible, le baja del rostro. Que triste es todo ahora, cuando el amor lo descubres y tan rápido se va. Se sentía sola, con la única compañera que la música. Mana sonando, y ella sintiéndose tan sola sin muelle al que aferrarse a esperar a su amor. Los días le gastaban la ilusión, le consumían las ganas de sentir. Veía las parejas felices, los corazones pintados en bancos y hechos en los arboles, la mirada ilusionada de las chicas que pasaban de la mano de su pareja, y ella sola, sujetando su pequeña libreta, soñando que algún día los cuentos y sueños que tenia escritos, fueran realidad de una vez, junto a el. Se fue y ella no sabia porque, le quería y la quería, nada podía fallar. Pero todo tiene un final, aunque Patricia se engañara. En su pecho, perdido el ultimo suspiro de que el amor existe. De nuevo, perdida por las calles de Madrid, como cada jornada, como cada rato, acostada en la cama, visitando a Debod, saludando con una sonrisa a Cibeles, tirando un beso a Neptuno. Se sentaba en el Retiro a ver pasar a la gente, escuchar sus ilusiones, bañadas por la luz dorada de las farolas del parque, haciendo tan hermoso el cuento, que no podía mas que llorar. Ella pensaba que el destino la había abandonado, pero el destino siempre tiene la sorpresa en primer ligar. Un día, esa persona con la cual chocaste por la Castellana, puede ser la que te robe el aliento por las noches y los sueños de cada mañana, la que con una caricia haga que cada centímetro de piel se estremezca. Patricia volvía a tener ilusiones, volvía a llorar de la risa, y volvía a perderse por Madrid, pero no sola, no mas veces solas. Ya no escribía su nombre en su libreta junto al de un sueño, ahora tenia una realidad a la que amar. La noche trae sorpresas, bajo la luz del invierno de Madrid. Vestida como siempre, ilusionada como nunca, ahora no había música, ahora solo estaba su voz. Patricia volvía a estar enamorada de Madrid, y esta vez, no estaba sola para dar su amor.

jueves, 14 de febrero de 2013

Abuelo.

Fuiste tu el que me hizo creer, el que me enseño a creer que en esta vida había de verdad gente buena, que los ángeles no tienen porque llevar alas, ni Dios estar en el cielo mirándonos  Subido a tus hombros cada Domingo tocaba el cielo, sentado a tu lado en cada desayuno, aprendí de tus palabras mas que todos los años sentado en una clase. Eras ese sitio al que escapaba cuando necesitaba seguridad, cuando tenia que llorar. Me enseñaste a ser fuerte, aprendí de ti lo que era el amor, el amor por los tuyos, los que siempre están  Compartiste conmigo cada secreto, soy lo que soy por ti, viejo. Me enseñaste tanto, y me dejaste tan poco de tu recuerdo, que hoy te echo mas de menos, que cada día noto esa palabra que no pude decirte antes de que te fueras, y nos dejaras aquí  y me dejaras sin tu eterna sonrisa. Fuiste mi ejemplo de que las películas no siempre son falsas, que si luchas, si amas, puedes triunfar, que no hace falta tener un montón de dinero, cuando se tienen un millón de personas que te aman de verdad. Tus ojos cansados mirándome desde la habitación cuando llegaba corriendo, como un niño mas, a darte un beso, a decirte que me dieras la Bendición  Sentado en tu silla, en tu jardín, el que cuidabas con esmero para nosotros, mirándonos, como jugábamos  como reíamos y crecíamos  Fui ciego al pensar que serias eterno y yo en tus brazos fuertes, fui tonto al pensar que jamas habría un Domingo que no buscase en ti lo que nadie mas en el mundo me daría  Te dije que te quería mil veces, te dije que eras el mejor mil veces, pero jamas te demostré todo lo que fuiste para mi, que eras mi héroe  mi ejemplo para que cada mañana tuviese ganas de sonreír  Me enseñaste que siempre hay que estar arriba, que jamas te puedes hundir, que cuando estamos en el fondo, solo nos queda subir. Tus manos cansadas y arrugadas acariciando mis heridas, diciéndome que no había dolor que pudiese conmigo. Cuanto amor dejaste, cuantas lagrimas se derramaron por ti, cuantas sonrisas apagadas recordando los momentos a tu lado. Lo siento por no ser lo que tu esperabas, pero soy fuerte gracias a ti, soy grande gracias a ti, en mi siempre tendré ese refugio que construiste en mi, al que huyo buscándote  porque siempre estarás  con tus camisas, tu andar curvado, y tu eterno amor a los tuyos. Hoy se entender a los demás por ti, hoy se muchas cosas, que tu me enseñaste. Pero hoy y siempre sabre, que ante los enemigos lo mejor es tenderles la mano, aunque duela y que jamas puedo dejar escapar a las personas de verdad me hacen ser mejor.Gracias por enseñarme que esta vida es una mierda, pero una sonrisa ayuda mas que mil palabras, que la vida es actuar y pensar, no solo hablar. Gracias, por que por ti siempre estoy arriba, subido a tus hombros, tocando el cielo con la punta de los dedos. Fuiste padre, fuiste hermano, fuiste hijo y sobrino, tío y marido, fuiste de todo, pero ayer, hoy y siempre seras mi abuelo, y estés donde estés  te amo, de verdad que te amo.

domingo, 10 de febrero de 2013

La nena.


Son las 6 de la mañana. Alicia abre los ojos, buscando la luz de su habitación  Su niñera estaba ahí  con su uniforme de clases planchado, colocado encima de la mesilla. La sonríe y le da los buenos días  Alicia la saluda con un beso, y reza, como cada mañana, pidiendo por su familia, por su niñera, por sus amigos. 9 años y una sonrisa de niña perfecta, ojos oscuros y pelo liso, vestida con su uniforme, como cada mañana, sale corriendo hacia el coche donde la espera el chófer de la familia. Hoy Alicia esta animada, muy animada. Se despide de su madre con la mano, mandándola un beso. En la esquina de la calle, un Mercedes negro esperando...
Se pone en marcha el coche, Alicia cantando sus canciones favoritas de la radio. A la par, arranca el Mercedes.
Después de 15 minutos de silenciosa persecución, el coche negro se pone a la par del de Alicia, baja la ventanilla.
Alicia no escucha nada. Nota que el coche pierde el control, y como este se estrella contra un árbol  Nota la sangre caerle por la frente, se ha abierto una brecha en la cabeza. Alguien ha abierto la puerta, y la sujeta mientras otras dos manos la amordazan. Alicia abre los ojos y ve todo rojo por la sangre, mezclada con sus lagrimas.
Son las 7 de la tarde. Alicia abre los ojos, buscando la luz, pero no ve nada, oscuridad, solo oscuridad. La puerta se abre, aparecen tres personas con los rostros tapados. Uno de ellos sujetando un teléfono  mientras habla con alguien que no tiene precisamente el tono muy bajo.

- Si no paga el rescate, ya sabe lo que le pasara a su hija. Adiós.

Alicia no entiende nada. Mientras le dan un poco de agua, Alicia reconoce la voz de uno de sus raptores, no recuerda bien de que, pero sabe que en algún lugar la ha escuchado.

Pasan las semanas. Alicia esta pálida  su piel no ve la luz del sol desde que esta allí dentro. Sus manos rojas por culpa de la cuerda que la sujeta. Ya no siente nada mas que miedo. No sabe cuando empieza y cuando acaba un día. No sabe cuanto tiempo lleva ahí.

Ya van 5 meses, Alicia no puede mas, cada día dura mas de un mes, la herida de su cabeza no esta completamente cerrada. Nota seca la boca. Grita cada vez que la van a dar agua, pero no recibe mas respuesta que un golpe que la deja de nuevo en la oscuridad, en el mas absoluto silencio.

Hace un año, Alicia estaba en su habitación  rezando como cada día  Ahora, Alicia no ve la luz, y ya no reza, dejo de confiar en Dios. No entiende nada aun, sigue sin saber porque esta castigada. Hace un año, vivía con sus padres, feliz, como cualquier niña de 9 años, mientras dormía feliz en su habitación rosada, inocente. Ahora, su mundo ha cambiado a una habitación sin ventanas, sin luz, sin nada, solo miedo, su propio miedo, ya no sabe si esta dormida o despierta, solo nota que respira, que de vez en cuando le dan algo de comer, pero ya no puede mover la boca, no sabe articular palabra.

Escucha gritos fuera de la habitación  de nuevo el teléfono  al otro lado, sus padres, seguro. La puerta se abre, y entra la misma persona, con la misma voz que no había olvidado, después de todo ese tiempo sin escuchar nada mas.

- Mañana, a las 9. Sin trucos.

El encapuchado la mira, sonriente, mientras le acaricia el pelo. Acto seguido, le da un golpe. Alicia nota el sabor de su sangre en la boca, y ve como un fogonazo se lleva toda la razón que había guardado hasta ese momento.

El dia de la entrega por fin ve la luz, han dejado la puerta abierta de la habitación  Una pequeña ventana le lleva los rayos de la mañana. Alicia llora en silencio sin lagrimas, no tiene con que llorar. Pasan las horas, y el sonido del reloj de la otra sala va haciéndole eterna la espera.
Tic-Tac Tic-Tac...
Se escucha un estruendo. Ve sombras moviéndose delante de la ventana, nerviosas. Los tres secuestradores entran, discutiendo, algo no ha tenido que salir bien, pero Alicia no entiende nada. Quiere que eso acabe ya. Abre como puede los ojos, y gira la cabeza donde escucha esa voz, siempre esa maldita voz que conocía, pero no ponía cara. El secuestrador ya no lleva la cara cubierta, esta sentado, mirándola. En su mano, una pistola. Sonríe, mientras se acerca a Alicia y la acaricia el pelo. Ella le ve por fin a la cara, y reconoce su rostro.

- Tu... - Alicia reúne todas las fuerzas que le quedan para decir solo eso, nota que se desvanece.

El la sonríe.

Alicia no escucha nada, Alicia ya no ve nada. Ese ultimo fogonazo acabo con todas sus fuerzas. En su mente vuelve a rezar.

"La nena no sabe que a veces Dios también se equivoca. Que la sucursal del infierno no tiene ventanas" Ricardo Arjona - La nena.

viernes, 8 de febrero de 2013

Treintaiuno (X)


No me queda mucho por decirte ni por contarte, no me quedan palabras que te ayuden a conocer mejor todo lo que nos paso. Ya no me queda nada de aquel chico tonto que miraba enamorado a su lado, buscando sus ojos verdes, ni de esas manos nerviosas que recorrían su piel, buscando sus cosquillas mas escondidas. Ya no me queda nada, pero siempre la recordare con esa nostalgia de que alguna vez la mire a los ojos y la llame princesa, de que la dije que la amaba, de que de verdad la necesitaba. No fue Alejandro quien la aparto de mi, no fue Lucia, no fueron sus padres, fui yo, fueron mis celos y mi miedo a perderla.
El día 20 de Enero habíamos quedado para ir a dar una vuelta, algo sencillo, pero a ultima hora, ella se fue, se fue con el, a un concierto. Solo eso, a un concierto con un amigo, yo lo vi como una ofensa, como algo malo. El odio que sentía me hacia ciego, el miedo me hacia tonto, mas tonto si cabe. El día 21 pude ir y verla, solo 5 minutos, darla un beso y decirle que lo sentía  de verdad que lo sentía  la eche de menos toda la tarde, pero cuando tuve la ocasión  me gano el orgullo. Jamas caigas, jamas dejes que el orgullo gane la batalla, porque entonces solo habrán lagrimas. Ella se canso de mi..." Necesito dejarlo, ya no puedo mas" fue todo lo que me dijo, seis palabras que me destrozaron. Es duro lo que pueden hacer las palabras, solo las palabras. Dios, fui un imbécil, lo se. Fui imbécil por sentir celos de el, fui un idiota por desperdiciar los besos de sus labios, por no sentir todo lo que ella me ofrecía  fui tonto muy tonto por perderla, por ser egoísta  por decirla mía y pensar que era así.
El día 21 me pidió un tiempo. Pequeña, eso no sirve de nada. El amor no puede morir a ratos, tiene que morir de una vez o vivir por siempre. Un tiempo solo hace que día a día te estés preguntando que pasara, si te seguirá amando, quien la dará los buenos días y quien la querrá tanto. Entre medias, nuestro 31 de Enero, separados, sin ser nada, pero compartiendo besos como unos simples desconocidos de los que ves por una discoteca cada noche, dos años juntos, y sin estarlo. Mil sorpresas destruidas porque yo no supe cuidar de ella. Fueron tantos nombres en todos nuestros meses juntos: Marina, Juanlu, Maria, Alejandro, Carol, Lucia... fueron tantas estupideces juntas,
Dos semanas jugando a estar juntos, tantos besos sin destinatarios, tanto miedo a perderla que la perdí.
Hable con el, hable frente a frente con Alejandro, exigiéndole que nos dejara, el soltándome realidades que no aceptaba mi mente "Zapata, asúmelo, no seras el único en la vida de Rocio"...
Se termino. El viernes 10 de Febrero, sentados en las escaleras que fueron momentos de risas, de amor, estaba ella, sin mirarme a los ojos, pero no por vergüenza  si no por dolor, y yo... mirándola orgulloso, con un deje de suplica, sin hacerme a la idea de que se iba de mi vida.
"Te tendría que haber dejado hace mucho tiempo, he soportado mucho. La primera vez que discutiste con Alejandro te tenia que haber dejado claro que no, que no podíamos seguir así .. Fui una estúpida  He discutido con mis padres por ti, he peleado con mis amigas por ti"

Lo siento, de verdad que lo siento pero no soy capaz de recordar todo. Todo lo que vino después fue olvidarla  todo lo que vino después fue odiarla, dejar de amar a la persona a la que había amado por primera vez.

Ya no tenia su sabor en mis labios, ya no tenia esa foto al lado de mi cama, mirándome cada mañana dándome los buenos días  ya no tenia su olor por mi cuello, ni su tacto en mis manos. Ya no la tenia a ella. Todo lo que venia después era olvidarla, hacerme a la idea de que se había marchado.

El amor duele, el amor te hace ver la vida feliz, pero duele. Lo peor del amor es lo que viene después  cuando ya estas solo, tumbado en la cama, mirando hacia el techo. Pequeña, la vida es un pozo, el amor es solo el fondo, en el que llegamos, donde nos hundimos. Pero cuando estés ahí, que lo estarás, solo tendrás un camino, hacia arriba. Yo soy el peor ejemplo que puedes tener, soy el caso mas absurdo de como perder a una persona. Enamorate, lucha, llora, sufre, ríe, disfruta el amor, haz todo lo que quieras, pero sobre todo, sonríe  aunque estés sola, sonríe.
Yo un día me enamore, era un 31 de Enero del 2010, yo aprendí a olvidar un 10 de Febrero, dos años después  Pero jamas podre borrar todos los momentos al lado de Rocio, jamas sacare de mi cabeza sus ojos verdes, brillantes como el primer día. Ya no la quiero, pero cuanto la quise.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Treintaiuno (IX)


Los dias pasaban, lentos, anunciando lo que ya los dos sabíamos  que aquello no iba a tener mas futuro. Es curioso como el amor se hace mas fuerte cuando menos tiempo le queda. Cada día era una nueva discusión  un nuevo problema, siempre basados en lo mismo. Pero fueron sus ganas mas que las mías las que nos mantuvieron juntos.

Piel suave, pelo suelto, la vista en blanco, sus labios susurrándome que me quería .. 8 de Octubre. ¿Donde quedo aquella chiquilla que me dejo loco hace mas de un año? ¿En que punto se volvió esa mujer, que tumbada a mi lado, me sonreía, mirándome con una dulce pasión  Había cambiado, su rostro brillaba mucho mas, su sonrisa era mucho mas esplendida que el día que me enamoro. Yo mientras me desgastaba, como las viejas bestias, perdidas en deseos del cuerpo, olvidándose de que tiene un corazón para pensar. Yo ya no podía sonreír, la empece a mentir con frecuencia, ocultándole todos mis miedos, cada uno de mis problemas, evitando tocar su entorno, que ella fuese feliz. Hay veces que una mentira que te alegre la vida, es mejor que una verdad que te amargue. Yo la amaba, no podía dejarla, me era imposible, pero había algo que me hacia cada día peor, ese miedo de no ser suficiente para ella, de que después de tanto tiempo se diese cuenta de que yo no era ni seria el único. La descubrí mujer, bajo su manta, la quería como el primer día  pero me odiaba a mi por cada día que pasaba y no me resignaba a perderla. Las fechas ya no eran importantes, pero siempre las guardaba en mi, cada detalle, cada gesto que ella decía suyo, cada nueva palabra. Era tan magnifica.
Una caja azul, el día 19 de Octubre, con muchas cosas dentro. Una pequeña nota adornada "Caja de los sentidos"... Unas sales con aceite para el tacto; una foto de ella, siendo una bebe, tan adorable, para la vista; una bolsa de mis caramelos favoritos, gigante, quizás para endulzar mas todo, para el gusto; una nota "Todos los te amo del mundo, susurrados al oído , ya intuyes para que; y un poco de su colonia... Lacoste Pink, posiblemente la colonia que mas me guste de todas, como tanto mas me gustaba en ella, me vuelvo loco como un crío cuando reconozco ese olor en cualquier persona, y ella bien lo sabia. Ella quizás no sabe cuanta ilusión me hizo, yo solamente era capaz de decir que odiaba mi cumpleaños, pero no de darle las gracias o agradecerle los gestos que ella hacia por mi. Quizás estaba muerto de sentimientos por dentro, aunque la amase, no era capaz ya de contarle cuentos de hadas, de como un estúpido se encuentra con una princesa un 31 de Enero, y juegan a amarse para siempre.

En fin, quien sabe porque, pero seguía soportandome, seguía aguantando mis celos, mis miedos, mis problemas, mis desplantes. Yo la seguía amando como siempre. Pero siempre las mismas discusiones, siempre sus padres, siempre yo, siempre sus amigas. Fui muy egoísta al hacerla elegir entre Lucia y yo, si se puede decir así  Entre tantas mentiras, tantos rumores, tantas cosas que ella quizás dijo ("quizás")hicieron que discutiésemos que Rocio se viese en medio de dos personas que no se podrían soportar por mucho que lo intentasen. El día antes de Nochevieja, fui yo el que la dejo, el que no soporto mas estar siempre en guerra con las personas de su entorno. "Se acabo, tu y yo ya no estamos juntos. Vete con ella"... Me intento dar un beso, como queriendo quitarme la idea de la cabeza, pero me quite, me aparte. No llore, no hice nada, solo corriendo, queriendo ayudar a Carol, antes que de verdad, pensar en lo que acababa de hacer, en ayudarme a mi mismo.

- ¿Que te pasa Zapata? - Me pregunto Nerea, leyendo en mi mas de lo que yo hubiese querido.

- Nada. He dejado a Rocio...

- ¿Zapata?... - Era Carol, hablándome entre sollozos, sentada en frente de su portal.

- Da igual. ¿Tu como estas?

- No... ¿Como estas tu?

- Carol... da igual. Vamos dime...

Yo, y mi maldita manía de guardarme las cosas, de preocuparme mas por los demás que por mi. Quizás tenia miedo de decirlo otra vez, de pensar de verdad lo que había hecho. ¿De verdad había dejado a la persona que quería de verdad?...

Solo una hora, solo una hora me llevo pensarlo, arrepentirme, darme de golpes pensando en porque había hecho eso. Solo una hora para llamarla, decirle que lo sentía  que era un estúpido. Escucharla llorar, por mi, me rompía algo mas que el alma. Escucharla llorar era mas castigo que verme yo mal. Pero ella me quería  ella me perdono. Ella estuvo conmigo, otra vez, ella paso por alto otra de mis estupideces, ella compartió conmigo otra Nochevieja, dándome en besos todas las preocupaciones que tenia esos días  Pero ella ya no era mía. Quizás si hubiese despertado a tiempo, quizás si la hubiese sido sincero siempre, solo quizás .. si de verdad le hubiese dicho todo lo que la amaba, el final hubiese sido diferente.

lunes, 4 de febrero de 2013

Treintaiuno (VIII)


Sentados en esos bancos de piedra, cada medio día  compartiendo los pequeños momentos que podíamos estar juntos, mirando de frente su conservatorio  riéndonos de todas sus historias burlándome de ella. Perdíamos tanto el tiempo ahí, echados en el césped  mirando al cielo, dibujando corazones con cuerdas, enredando mis manos por su pelo. Todos los días lluviosos o soleados, mirándonos a los ojos, sin hablar de nada, porque no hacia falta.
Pasaban los días  todas las discusiones que nos desgastaban, las discusiones por Carla, Lucia y Carol, y la de siempre, por sus padres y mis celos. Visto desde fuera, no hacíamos otra cosa que estar mal, pero cuando estábamos solos, no había relación mas perfecta, no había persona mas perfecta que ella en mi vida.
Se que se hubiésemos guardado los momentos juntos cuando estábamos separados, si hubiesen sido tan fuertes, las cosas hubiesen sido diferentes.
Se acercaba el 27 de Mayo, y de nuevo mi mente maquinaba planes locos con ella, ideas que me pasaban por la mente para sorprenderla y hacerla feliz, aunque solo fuera en ese instante. La primera idea fue organizarles una fiesta sorpresa, tanto a Rocio como a Carla y Claudia. Era bastante gracioso verme hablando por la mañana con las madres de cada una, pidiéndoles consejos y ayuda para que todo saliese perfecto. Pero ellas se me adelantaron, ellas ya tenían organizado todo. Como era lógico ese plan lo elimine, y las ideas y los días se me agotaban. Y... bueno, la idea técnicamente no fue mía  no te voy a mentir. La mañana misma de su fiesta, me envió un mensaje "Que día mas romántico .. mira lo que hay delante de mi portal cuando puedas cariño". No me hice esperar, una hora después estaba enfrente de su puerta, viendo un coche destartalado, blanco, pintado toscamente "Tu y yo a 13 metros sobre el cielo. Te amo". Bastante bonito, pero no, la idea no la saque de ahí, la tenia ya de antes. Después de ver aquello me fui directo a casa de Carlos, el seria el que haría "el trabajo sucio". El plan no podía fallar. Nosotros estaríamos en la fiesta, mientras el y Alejandro entrarían en el jardín de Rocio (un jardín en el cual, Carlos y y habíamos entrado muchas veces, para dejarle a Rocio algún que otro regalo de mi parte)... Nada podía fallar.
Ahí venia ella, con su vestido, abierto por la espalda, tan preciosa como siempre. Ahí estaba yo, tan poco arreglado como de costumbre, de nuevo, nervioso. Paso un buen rato, hasta que me llamaron al teléfono  cuando salí, y les vi, riéndose de toda la aventura.

- Ya esta hecho.

- ¿En serio? Genial... ¿Como ha sido?

- Pues colarnos fue muy fácil  pero claro, no contábamos con que la ventana de su habitación estaba abierta. Estábamos haciéndolo y mientras los padres pasando por el salón  no veas tu que miedo tío jajaja pero ha estado gracioso...

- ¿Le habéis hecho foto?

- Si claro, mira...

Y si, ahí estaba, en la valla verde, justo enfrente de su ventana un 31 en morado y plateado, tan grande como la valla, con un sencillo "Te amo, princesa" en un lateral.

- Joder tío... ha quedado genial.

- Gracias, gracias... ¿Cuando se lo vas a decir?

- Pues a ver si... mañana o esta noche. Ya os contare.

Me pase las horas siguientes callándome la sorpresa, con esa cara del que tiene algo que contar pero no puede. Me pregunto unas cuantas veces que me pasaba, trataba de estar lo mas distante posible, jugando al enfado para que se sorprendiese un poco mas. Es algo que manejo muy bien, creo que lo único que supe hacer bien. Saber como sorprenderla mas de lo que ella esperaba o pensaba que se podía sorprender. Sabia jugar con sus emociones para hacerla feliz, casi siempre, otras no tanto, ni siquiera un poco feliz.
Cuando la deje en casa, ella no se imaginaba nada, y justo antes de llegar yo a casa, ya no podía mas. La envié un mensaje "Se que odias dormir con la persiana arriba, pero por hoy, hazlo. A partir de ahora, siempre estaré contigo cuando abras los ojos"...

No tardo en contestarme... "¿Y ese 31 gigante que hay enfrente de mi ventana? En serio....eres increíble  no sabes aun cuanto te amo"

Lo vi yo al día siguiente y hasta yo me quede impactado. Era mas grande de lo que se veía  era mas bonito de lo que pensaba. Carlos esta vez se había superado...

Después de todo, el verano vuelve. Cuando menos te lo esperas, cuando mas libertad tienes, mas distancia hay entre los dos. Yo a Gandia, quince días, con Manu y con Alvaro. Ella a su pueblo, con Alejandro.
No, no me sentaba bien, no me gustaba nada, como podía pensar que mi novia se iba a ir durante casi un mes con su ex novio a su pueblo. Si alguno fue infiel, en nuestra conciencia queda. No te contare todo ese verano, fue un infierno constante. Horas y horas que me las pase mal al volver de fiesta, viendo sus fotos juntos, perdiendo la cabeza en pensamientos que no venían a cuentos. Ella no perdía la esperanza, me decía todos los días que me amaba, me hablaba todos los días preguntándome por mi, por que hacia. Yo mientras perdía la cabeza en celos, jugando con ella, volviéndome loco ante la idea de perderla... Fui un completo imbécil  pequeña. Me daba asco a mi mismo cuando me miraba al espejo y veía a un celoso de mierda, un tonto que no sabia confiar en la persona que amaba. Ella me llamaba para dedicarme canciones y yo, y mi madurez solo veían en las letras de las canciones de amor que me hacia escuchar "Cuernos, cuernos"..."¿Solo me llama para ponerme canciones sobre cuernos o que?"... Aquel verano la perdí  definitivamente. Cuando ella volvió, en sus ojos ya no estaba esa emoción por verme, ese brillo cuando me miraba. Lo había pasado mal, yo había sido un egoísta  El único apoyo lo tenia en mis dos amigos, solo ellos dos, pero me sentía solo, al pensar que la estaba haciendo daño, día tras día, aun cuando estaba  ya en Madrid.
La perdí ese primer día de Septiembre que la vi, la perdí cuando ella me dijo que no podía estar conmigo, pero no sabia vivir sin mi. Cuando juegas con alguien, asumes las reglas, y aprendes a perder.
La amaba, claro que la amaba, pero los celos son mucho mas fuertes cuando no puedes tener a esa persona al lado, cuando no puedes darla un beso que te quite todos los miedos de encima, de pensar que ya no es tuya. La pedí perdón tantas veces, prometí tantas cosas, y nunca las cumplí  Volvimos, no duramos ni una tarde separados, pero dentro de mi se, que aunque tuvimos varios meses mas, después de aquel verano, yo la había perdido para siempre, que ella jamas volvería a ser la misma. Mientras yo seguía loco, loco por ella. Hoy la pediría perdón otra vez, como el que habla con un viejo amigo con el que discutes, hoy la diría todas las veces que miraba a la terraza de aquel piso de la playa, llorando, echándola de menos. Pero mis palabras están vacías  Pequeña, no cometas mi mismo error, no dejes de confiar en la persona que tengas al lado, confía mas en ti si puedes. Pero de todo se aprende, o eso dicen...

sábado, 2 de febrero de 2013

Treintaiuno (VII)


En todo el año que te he contado ya, podrás sacar varias ideas de porque no funciono. La llama no se apagaba, cada día juntos hacia que se avivara mas, pero después de tantas peleas, de tantas discusiones, lo que se apagan son las ganas.
Ya te dije que ella luchaba, todos los días  en casa, contra ellos, sus padres. Yo mientras tenia que bajar la mirada al verles pasar, resignandome a que yo no era el indicado para su hija, según ellos.
Las cosas no habían empezado bien, poco después, mi abuelo falleció  yo no estaba bien, y jamas lo he estado desde aquel día  El único apoyo que tenia era ella, Rocio. La única con la que podía tranquilamente, y sin llorar, serenarme, y echarle de menos.
Después de todo lo que paso antes de nuestro aniversario, después de volver a llevar la relación a escondidas, te dije que yo no era un luchador, que yo no podía partirme el pecho con el, por ella, porque Rocio no merecía estar peor con las personas que de verdad, mas la amaban. Era un Martes, si mal no recuerdo, unos días después del 31, cuando decidí actuar. Estaba en casa cuando le llame la primera vez, por la mañana, evitando así que Rocio supiera nada, que ella no interviniese en todo eso, que fuera entre su padre y yo. Me arme de mucho valor, pero el amor que sentía hacia ella me empujaba mas que cualquier otra cosa, las ganas de intentar salvar lo nuestro con ellos, y no tener que vivir escondidos.

- Buenos días ¿Pepe?.

- Buenos idas. Si, soy yo. ¿Quien es?

- Soy Zapata...

- Ah hola Zapata... Si, dime.

- Me gustaría hablar con usted.

- Pues... Si, no se, no habría problema. A ver, dime...

- Si puede ser a la cara...Cuando usted pueda.

- Vale, vale. Pues yo luego te llamo.

- Muchas gracias.

- Nada. Hasta luego.

Simple, corto, y conciso era el. Pero le había sorprendido, era lógico que no esperaba que le llamase y menos para eso. Pero ya estaba hecho, solo tenia que recibir su llamada. Todo el día de un lado a otro, nervioso, mirando el móvil  esperando que no se me apagara ni le pasara nada. Y justo a las 7, cuando estaba en clase, a punto de salir, me llamo. La primera no pude contestar, y ya me puse mas nervioso. ¿Que pensaría de mi? ¿Que me estoy riendo de el? Bueno... le llame yo, no podía esperar a que me volviese a llamar, porque se que nunca lo haría otra vez.

- Si buenas, perdone, es que estaba en clase y no podía contestar.

- No pasa nada. Que... ¿Mañana por la tarde puedes?

- Si, perfecto.

- Bueno, pues mañana a las 5.30 en Zarochi nos vemos.

- Vale muchísimas gracias, hasta luego.

Te podrías imaginar como estuve yo todo el Miércoles hasta la hora, nervioso. Rocio se entero la noche anterior, su padre se lo había dicho, como esperaba. Creo que ella estaba mucho mas nerviosa que yo, no se imaginaba que su novio y su padre, que no se llevaban bien precisamente, fueran a quedar para hablar sobre ella. Era todo tan surrealista la verdad, pero era mi forma de demostrarle, una vez mas, que por ella haría lo que fuera, por tenerla conmigo. Solo quería pedirle una oportunidad a su padre, solo quería que viese que yo no intentaba hacer daño a su hija.  Pero bueno, todavía tenia esperanzas, que poco a poco aumentaban conforme llegaba la hora.
"5.30 en Zarochi. 5.30 en Zarochi. 5.30 en Zarochi...No llegues tarde, Joseda, no llegues tarde o te mata".
Fue una de las pocas veces que tarde mas de media hora en encontrar algo medianamente "decente" en mi armario. Otro tanto tiempo en arreglarme, parecer lo mas formal posible, lo mas serio. Incluso llevaba los pantalones por donde, dicen, es lo correcto. Y claro, mis nervios, esos que me hacían ir temblando cuando subía la calle, hasta el cruce de Zarochi. Y ahí que salia el. Creo que jamas le había visto tan alto, y tan ancho. Tenia hasta miedo, si te soy sincero, pero en la vida, si no le echas huevos, no consigues nada.

- Hola buenas - Mi mejor sonrisa, y mi mano, firme esperando la suya.

- Buenas tardes.

Me estrecho la mano. Mas grande y fuerte de lo que esperaba... ¿O serian mis propios nervios que exageraban todo?

- ¿Todo bien?

- Si si, gracias. ¿Usted bien?

- Si, he dejado a Rocio en casa estudiando - Como comprenderás  Rocio falto a clase por "estar enferma"... Pero vamos, no se lo creía nadie. Ni el, ni yo, ni su madre y ni ella, nadie.

- Ah vale, que... a ver yo solo quería hablarle de todo lo que ha pasado. Yo no quiero que se lleve una mala impresión mía, ni mucho menos. Pero lo que tampoco quiero es perder a Rocio...

- A ver, Zapata, yo contigo no tengo ningún problema, ya te lo dije. A mi hablar mas del tema me resulta absurdo, Rocio tiene 14, casi 15 años, y no esta para tener novio. Ha suspendido 4 y eso le pasa por distraerse. A mi mas que a nadie me duele castigar a mi hija y verla en casa los fines de semana, pero tiene que centrarse, y ahora mismo no lo esta. Como amigos, yo no puedo ni tendré ninguna sola queja, es mas, si quedáis los dos para ir a algún lado, os llevo yo si queréis  pero como amigos. Y en vez de estar sentados los dos en un banco, que estáis con todos, como amigos.

- Entiendo...

- Así que yo confió en tu palabra, y ella me ha dado la suya de que no seréis nada mas que eso. Yo lo siento si os molesto, pero como padre tengo que mirar por el bien de Rocio.

- Si si, le entiendo perfectamente...

Fracase, estuvimos poco mas de una hora hablando, redundando siempre en el mismo tema. Pero fracase. Lo que mas me dolió de todo, fue entrar en su casa, ver a Rocio al fondo de la habitación  y tener que sonreirle "como un amigo". Tener que mirarle a los ojos "como amigo" y no poder darle un beso. Tener que decirle con mis mejores palabras, susurrandola en su habitación que había fracasado, que no podíamos hacer nada. Tener que decirla que para el, solo seremos amigos, y que le di mi palabra, porque no tenia mas salida. Fue uno de los peores momentos, el verla resignada, aceptando que lo nuestro iba a ser un completo fracaso. Que todos los días discutiendo, el desgaste de tener que ocultar la relación, hacia mella en nosotros.

- Si quieres dejarlo Rocio, no pasa nada. Te entiendo perfectamente...

- No seas idiota, que no va a pasar nada, de verdad....

Y nos engañamos al pensar eso. Pero la quería. Y que quieres que te diga, la pizca de riesgo de despedirme dándole un beso en la boca, en la puerta de su casa, mientras su padre estaba sentado en el sofá viendo la tele, me animo un poco, de pensar de que quizás  solo quizás  pudiésemos salir adelante, si luchábamos juntos, siempre juntos. Solos ella y yo, contra todos. La amaba tanto...

viernes, 1 de febrero de 2013

Para empezar, deja que me disculpe..


Deja que empiece por disculparme, deja que me disculpe, por todo lo que dije, y aun más, por lo que me callé y en mi mente acabó perdiéndose, para nunca salir. Deja que te diga que nunca fue fácil, tampoco para mí, se que te perdí, pero.. Deja que te diga, que odiaba cuando esas lágrimas te recorrían las mejillas.. yo, idiota de mí, solo intuía, que no todas las lagrimas son de tristeza, que también las hay de alegría, que tu no sabías,  que ni todas mis caras serias eran de apatía, y que nunca creíste ni creerías, que sonreía por cada caricia y sonrisa con las que venías..
Deja  que te diga, que detrás de mis mentiras, también había verdad, y por favor, respira. Deja que te pida perdón, por robarte todo lo que amabas, por robarte el corazón, por robarte todos tus sueños  y por desaparecer sin razón.. amor. Deja que te pida perdón, por no haber estado ahí cuando lo necesitabas, por no haber visto ese dolor en tus ojos, por haber creído que todo acaba, por no tener las ideas claras, por dejar  todo tu mundo en pedazos, por dejarlo sin reparos, por olvidar y por olvidarte.. Deja que mis acciones hablen lo que mis palabras no pudieron, ni pueden expresar  y lo que mis labios se callaron por pensar de más.. y sentir de menos.. Olvida todas esas promesas que al final, se perdieron, olvida todos los acertijos, olvida todas las inseguridades y olvida tus miedos, olvida todas esas horas buscando un sentido al dolor, olvida ese interior, frío como el hielo. 
Olvida.. olvida todo el pasado, todo lo que te hacía querer  huir, no poder mirar al mundo, ni a mí. Olvida lo que mis labios dijeron y olvida ese miedo absurdo, por favor.. que nada ni nadie te robe esa sonrisa que ilumina mi mundo entero. Disfruta de la lluvia y también del Sol, de la gente y sobretodo de aquella, nuestra canción. Aprovecha todas las oportunidades que te brinde la vida, amor, siéntete llena,muy viva, y recuerda.. siempre.. siempre arriba.