miércoles, 6 de febrero de 2013
Treintaiuno (IX)
Los dias pasaban, lentos, anunciando lo que ya los dos sabíamos que aquello no iba a tener mas futuro. Es curioso como el amor se hace mas fuerte cuando menos tiempo le queda. Cada día era una nueva discusión un nuevo problema, siempre basados en lo mismo. Pero fueron sus ganas mas que las mías las que nos mantuvieron juntos.
Piel suave, pelo suelto, la vista en blanco, sus labios susurrándome que me quería .. 8 de Octubre. ¿Donde quedo aquella chiquilla que me dejo loco hace mas de un año? ¿En que punto se volvió esa mujer, que tumbada a mi lado, me sonreía, mirándome con una dulce pasión Había cambiado, su rostro brillaba mucho mas, su sonrisa era mucho mas esplendida que el día que me enamoro. Yo mientras me desgastaba, como las viejas bestias, perdidas en deseos del cuerpo, olvidándose de que tiene un corazón para pensar. Yo ya no podía sonreír, la empece a mentir con frecuencia, ocultándole todos mis miedos, cada uno de mis problemas, evitando tocar su entorno, que ella fuese feliz. Hay veces que una mentira que te alegre la vida, es mejor que una verdad que te amargue. Yo la amaba, no podía dejarla, me era imposible, pero había algo que me hacia cada día peor, ese miedo de no ser suficiente para ella, de que después de tanto tiempo se diese cuenta de que yo no era ni seria el único. La descubrí mujer, bajo su manta, la quería como el primer día pero me odiaba a mi por cada día que pasaba y no me resignaba a perderla. Las fechas ya no eran importantes, pero siempre las guardaba en mi, cada detalle, cada gesto que ella decía suyo, cada nueva palabra. Era tan magnifica.
Una caja azul, el día 19 de Octubre, con muchas cosas dentro. Una pequeña nota adornada "Caja de los sentidos"... Unas sales con aceite para el tacto; una foto de ella, siendo una bebe, tan adorable, para la vista; una bolsa de mis caramelos favoritos, gigante, quizás para endulzar mas todo, para el gusto; una nota "Todos los te amo del mundo, susurrados al oído , ya intuyes para que; y un poco de su colonia... Lacoste Pink, posiblemente la colonia que mas me guste de todas, como tanto mas me gustaba en ella, me vuelvo loco como un crío cuando reconozco ese olor en cualquier persona, y ella bien lo sabia. Ella quizás no sabe cuanta ilusión me hizo, yo solamente era capaz de decir que odiaba mi cumpleaños, pero no de darle las gracias o agradecerle los gestos que ella hacia por mi. Quizás estaba muerto de sentimientos por dentro, aunque la amase, no era capaz ya de contarle cuentos de hadas, de como un estúpido se encuentra con una princesa un 31 de Enero, y juegan a amarse para siempre.
En fin, quien sabe porque, pero seguía soportandome, seguía aguantando mis celos, mis miedos, mis problemas, mis desplantes. Yo la seguía amando como siempre. Pero siempre las mismas discusiones, siempre sus padres, siempre yo, siempre sus amigas. Fui muy egoísta al hacerla elegir entre Lucia y yo, si se puede decir así Entre tantas mentiras, tantos rumores, tantas cosas que ella quizás dijo ("quizás")hicieron que discutiésemos que Rocio se viese en medio de dos personas que no se podrían soportar por mucho que lo intentasen. El día antes de Nochevieja, fui yo el que la dejo, el que no soporto mas estar siempre en guerra con las personas de su entorno. "Se acabo, tu y yo ya no estamos juntos. Vete con ella"... Me intento dar un beso, como queriendo quitarme la idea de la cabeza, pero me quite, me aparte. No llore, no hice nada, solo corriendo, queriendo ayudar a Carol, antes que de verdad, pensar en lo que acababa de hacer, en ayudarme a mi mismo.
- ¿Que te pasa Zapata? - Me pregunto Nerea, leyendo en mi mas de lo que yo hubiese querido.
- Nada. He dejado a Rocio...
- ¿Zapata?... - Era Carol, hablándome entre sollozos, sentada en frente de su portal.
- Da igual. ¿Tu como estas?
- No... ¿Como estas tu?
- Carol... da igual. Vamos dime...
Yo, y mi maldita manía de guardarme las cosas, de preocuparme mas por los demás que por mi. Quizás tenia miedo de decirlo otra vez, de pensar de verdad lo que había hecho. ¿De verdad había dejado a la persona que quería de verdad?...
Solo una hora, solo una hora me llevo pensarlo, arrepentirme, darme de golpes pensando en porque había hecho eso. Solo una hora para llamarla, decirle que lo sentía que era un estúpido. Escucharla llorar, por mi, me rompía algo mas que el alma. Escucharla llorar era mas castigo que verme yo mal. Pero ella me quería ella me perdono. Ella estuvo conmigo, otra vez, ella paso por alto otra de mis estupideces, ella compartió conmigo otra Nochevieja, dándome en besos todas las preocupaciones que tenia esos días Pero ella ya no era mía. Quizás si hubiese despertado a tiempo, quizás si la hubiese sido sincero siempre, solo quizás .. si de verdad le hubiese dicho todo lo que la amaba, el final hubiese sido diferente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario