sábado, 24 de noviembre de 2012

Camina.


[Escucha como la sangre camina seca por mis venas, de la mano y abrazada de mis penas.. ] Y así, el diario de Kevin, acababa, jamás imaginé que me sentiría tan identificado con lo que  por la mente de un completo desconocido pasó, de un desconocido que estuvo  enamorado y perdió, supongo que la muerte y el amor nos igualó, supongo que su historia fue tan triste como la mía, y que sin quererlo, cada día la sonreía. Hay gente que vive y sobrevive en esta ciudad, hay gente que muere en soledad, y hay gente que construye su vida sobre una falsa verdad, no importa como lo intente, todo seguirá igual, jamás cambiare y lo sé, pero no olvidaré ese 22 de febrero, ni esos ojos color miel, de los que me enamoré. 


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