[Escucha
como la sangre camina seca por mis venas, de la mano y abrazada de mis penas..
] Y así, el diario de Kevin, acababa, jamás imaginé que me sentiría tan
identificado con lo que por la mente de
un completo desconocido pasó, de un desconocido que estuvo enamorado y perdió, supongo que la muerte y
el amor nos igualó, supongo que su historia fue tan triste como la mía, y que
sin quererlo, cada día la sonreía. Hay gente que vive y sobrevive en esta
ciudad, hay gente que muere en soledad, y hay gente que construye su vida sobre
una falsa verdad, no importa como lo intente, todo seguirá igual, jamás
cambiare y lo sé, pero no olvidaré ese 22 de febrero, ni esos ojos color miel,
de los que me enamoré.
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